“La democracia sustituye el nombramiento hecho por una minoría corrompida, por la elección hecha a merced de una mayoría incompetente”. George Bernard Shaw.
Últimamente están saliendo a la luz pública muchos casos de corrupción, caso Gurtel, caso Pretoria, caso Millet, caso Palma y un largo etc.
Es curioso que aparezcan en este momento, de golpe y con tratamiento de injusticia social donde verter todas nuestras irás, nuestros problemas, nuestras inseguridades, nuestros miedos y nuestras insatisfacciones, tal parece una “lapidación” del personaje presunto autor del delito.
A mi me parece una maniobra del poder para camuflar el verdadero problema que actualmente afecta a nuestra sociedad: La incompetencia.
No acabo de entender porque nos preocupa tanto la corrupción, este es un tema que está legislado, que existe un poder policial que lo investiga y un poder judicial que lo sentencia. Además, fuera de la corrupción subyacente de nuestra sociedad, la corrupción en mayúsculas tiene unos focos perfectamente localizados, el número de personas involucradas es finito y sabemos que tarde o temprano se van a desenmascarar (o tendría que ser así).
Lo verdaderamente importante y que nos debiera preocupar es la Incompetencia y por más que busco en los medios de comunicación sociales, políticos, económicos, etc. no encuentro ninguna referencia a ella, Será que la incompetencia es difícil de localizar o que al poder no le interesa airearla.
En las sociedades privadas la incompetencia se autorregula automáticamente, la incompetencia hace infelices a las personas, por la presión que ocasiona al incompetente, induce a aminorar la rentabilidad, implica menos ingresos y automáticamente es detectada y tratada.
En las sociedades estatales o para-estatales no funciona por el mismo criterio ya que la incompetencia no obliga al incompetente sino que obliga al sufrido ciudadano, a veces porque tiene que pagar más impuestos o tasas, a veces porque tiene que realizar más gestiones de las que sería necesario.
En nuestra sociedad la tendencia es a crecer en el plano de sociedades estatales o para-estatales, que son las más protegidas, no quiebran nunca, ofrecen a sus miembros un status privilegiado a prueba de crisis y los ciudadanos no son tontos, todo esto en detrimento de las sociedades privadas.
En esta situación, en nuestra sociedad, se incrementa la incompetencia y vamos directos a una sociedad peor, igualitaria, pero peor.
“Todos los gobiernos mueren por la exageración de sus principios”. Aristóteles.
Advertencia para el gobierno, tirar de la ideología seguro que empeora la situación, tiene que ser lo suficientemente flexible para aplicar soluciones reales y olvidarse de las programáticas.
Todo gobierno tiene tendencia a hacerse incompetente, por eso sería bueno poder cambiar el gobierno sin necesariamente cambiar de modelo de sociedad.
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